fbpx

La sífilis es una de las infecciones de transmisión sexual (ITS) más conocidas y antiguas documentadas en la historia médica. Aunque puede parecer una enfermedad del pasado, sigue siendo una preocupación en la salud pública actual. 

Conocer sus síntomas, las pruebas diagnósticas y las medidas preventivas es esencial para combatir esta ITS.

¿Qué es la sífilis?

La sífilis es una ITS causada por la bacteria Treponema pallidum. Se transmite principalmente a través del contacto sexual, pero también puede pasar de una madre a su hijo durante el embarazo, lo que se conoce como sífilis congénita.

Síntomas de la sífilis

Los síntomas de la sífilis se desarrollan en etapas, y cada una presenta diferentes signos:

Sífilis Primaria:

En esta primera fase, el síntoma más característico es la aparición de una lesión conocida como chancro. 

Esta lesión, que surge en el punto de entrada de la bacteria, suele ser una úlcera indolora, de bordes firmes y bien definidos. 

Aunque comúnmente se localiza en zonas genitales, también puede manifestarse en el recto, boca o cualquier otra área en contacto con la bacteria.

Sífilis Secundaria:

Al avanzar la enfermedad, en su segunda etapa, surgen manifestaciones más generalizadas. Se observan erupciones cutáneas, que generalmente no pican, dispersas por todo el cuerpo, incluyendo palmas de las manos y plantas de los pies. 

Otros síntomas comunes en esta fase incluyen fiebre moderada, fatiga, inflamación de los ganglios linfáticos, pérdida de cabello y, en ocasiones, dolores musculares y articulares.

Sífilis Latente:

Durante la etapa latente, la infección persiste en el organismo, pero las manifestaciones clínicas se vuelven invisibles. 

A pesar de la ausencia de síntomas evidentes, la bacteria Treponema pallidum sigue activa y puede permanecer en este estado durante años antes de progresar a la siguiente etapa.

Sífilis Terciaria:

Esta es la fase más avanzada y peligrosa de la enfermedad. Si la sífilis no ha sido tratada en sus etapas anteriores, puede progresar y dañar órganos vitales.

Las complicaciones en esta fase incluyen trastornos neurológicos, enfermedades cardiovasculares, daño en el sistema nervioso, formación de lesiones en piel y órganos internos, entre otros.

El reconocimiento temprano y el tratamiento adecuado de la sífilis son esenciales para prevenir complicaciones graves y garantizar un mejor pronóstico para el paciente. Es recomendable consultar con un profesional de salud ante cualquier signo o síntoma sospechoso.

Pruebas diagnósticas para la sífilis

La detección temprana de cualquier ITS es esencial para un tratamiento eficaz y para prevenir complicaciones serias, por eso los exámenes de ITS regulares deben estar en tu plan de autocuidado.

 A continuación, las pruebas más comunes para detectar esta ITS:

VDRL (Venereal Disease Research Laboratory): 

Es uno de los tests más utilizados y mide la respuesta del cuerpo a la infección, pero no directamente a la bacteria causante. 

Puede dar falsos positivos en ciertas condiciones, por lo que un resultado positivo usualmente se confirma con una prueba treponémica.

RPR (Rapid Plasma Reagin): 

Funciona de manera similar al VDRL y se utiliza para monitorizar la evolución de la enfermedad y la eficacia del tratamiento.

También te podría interesar: Pruebas VIH caseras: una opción de detección temprana y accesible

Pruebas rápidas:

Pruebas rápidas de inmunocromatografía: 

Permiten obtener resultados en unos 15 a 20 minutos y son útiles en contextos donde no se tiene acceso a laboratorios especializados. 

Detectan anticuerpos contra la bacteria y son treponémicas. Son ideales para la detección rápida y el tratamiento inmediato.

Microscopía de campo oscuro: 

Esta técnica se utiliza para examinar directamente el contenido de un chancro fresco o lesión. 

A través de esta microscopía, es posible visualizar las espiroquetas móviles causantes de la sífilis.

Es fundamental recordar que, aunque las pruebas rápidas pueden ofrecer una detección temprana y rápida de la sífilis, cualquier resultado positivo debe ser confirmado con pruebas adicionales en un laboratorio para garantizar precisión en el diagnóstico.

Tratamiento de la sífilis

El tratamiento principal para la sífilis es el uso de antibióticos, siendo la penicilina el más efectivo. 

Es crucial seguir el tratamiento al pie de la letra y asistir a los controles médicos para asegurar que la bacteria ha sido eliminada completamente.

Prevención de la sífilis

La prevención es la herramienta más efectiva contra cualquier ITS. Para prevenir la sífilis:

  • Usa preservativos durante todas tus relaciones sexuales.
  • Realiza pruebas de ITS regularmente si eres sexualmente activo.
  • Informa a tu pareja o parejas sobre cualquier diagnóstico de ITS.

¿Inquietudes sobre la sífilis? Acude a Oriéntame

La sífilis, al igual que otras infecciones de transmisión sexual, puede tener consecuencias graves si no se detecta y trata a tiempo. 

Si tras informarte sobre esta infección te surge alguna preocupación, no dejes tus dudas sin respuesta. 

En Oriéntame, te ofrecemos la oportunidad de realizarte pruebas rápidas de ITS, que abarcan no solo la sífilis, sino también VIH, Clamidia, hepatitis B y hepatitis C.

Actuar con rapidez y responsabilidad es esencial para cuidar tu salud y la de quienes te rodean. 

Permítenos ayudarte y brindarte la orientación que necesitas. Acude a Oriéntame y toma acción en favor de tu bienestar.